lunes, abril 15

Xavi Hernández: Qué pasó con Sabina | Fútbol | Deportado

El maestro Sabina canta en Peces de ciudad que “al lugar donde has sido feliz no hay que volver”. Y cuánta razón tiene. Paso por los restaurantes, de los que miro, un gran recuerdo de la primera vez que estuve allí. Lo nuevo me sorprende y fascina. La segunda vez, cuando lo escucho, siempre me decepciona. Pásame también con tus viajes, con la intención de ir siempre a lugares nuevos y disfrutarlos como si nunca hubiera querido volver a viajar, porque sólo viajar los plasmará en mi memoria. Las segundas partes nunca serán buenas, buenas para las películas y las relaciones. Es posible que esto se deba a que en nuestra cabeza lo manipulamos y lo adaptamos mejor a nuestros recuerdos. O puede ser que las cosas tengan un día de transitoriedad que la mayoría de las veces no respetamos. Todo siempre dura un poco más de lo que debería.

Uno siempre quiere más, quiere volver a triunfar donde una vez lo encontró. ¿Por qué razón? La vista será pobre. ¿Por qué falta esta historia? Esto mismo sucede con las palabras. Hay que prohibirles unirse al club que los hizo eternos, el club que les permite brillar. La salida de Xavi del Barça el pasado 30 de junio es un ejemplo más de ello. Una subida cuesta arriba provocada por una situación insostenible, tanto a nivel deportivo como emocional para el entrenador. “El entrenador del Barcelona es cruel, despreciable, sientes que te van a matar a pesar de todo”, dijo el técnico camino del Villarreal. “Es un desastre terrible a nivel de salud mental, de estado de ánimo… Llegar al punto de decir que no puedes seguir sintiendo lo mismo”.

¿Por qué Xavi se fichará en el Barça? ¿Lo registrarás por tu etapa como entrenador del club azulgrana o por tu legado como jugador?

Otro anuncio fue el de Jurgen Klopp, que dejaría el banco del Liverpool por el último tiempo entre años nuevos y lo ganó todo, antes del casting de los entrenadores en Anfield. Entre los nombres que aparecen en la lista de finalistas se encuentran Xabi Alonso y Steven Gerrard. Especialmente a este último, emblema de la entidad inglesa, se le debería prohibir la entrada al Liverpool. No, si no te importa, no es el club. ¿Por qué perder tan buen recuerdo? ¿Por qué te perderías una historia de amor tan perfecta que sólo tú puedes salir mal?

Genaro Gattuso en el Milán, Andrea Pirlo en la Juventus, Frank Lampard en el Chelsea, Ronald Koeman en el Barça o Diego Armando Maradona en la selección argentina. A todos se les ocurrió algo que era perfecto en nuestra imaginación. Algo que no tenías que tocar, hasta que lo disfrutas como disfrutas de las pequeñas cosas. Sus ascensos han sido tan dolorosos como necesarios y todos tienen mucho más que perder.

Por eso reitero que los mitos no pueden enseñar a los equipos de tu vida. No para ellos, sino para nosotros. Aparte del egoísmo más profundo, no me gusta aceptar que puedo cargar algo que es tan difícil de construir. Sigamos mirando al fondo de nuestro recuerdo el gol de Koeman en Wembley, la mano de Dios, o la Champions que ganó el Liverpool con Gerrard al frente en 2005 en el Milán.

Alguien me dirá que me olvido de Guardiola o Zidane. Cómo hacerlo. Todos ellos tienen la culpa de esto. Les provocaron que los cremas pueden tener éxito cuando os ven crecer como jugadores. Ambas son la excepción que confirma la regla. No dejes que nadie deje de pensar en ello. No extropeemos la magia de la memoria.

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