miércoles, abril 17

Vinicius: “Todo el mundo quiere acompañarme para entrar en casa y no soy un santo” | Fútbol | Deportado

Al Madrid le costó llegar a la final una hora y 21 minutos antes de la primera mitad, durante el clásico ritual de observación de Jude Bellingham. Cada día del partido, el joven siempre aparece en el campo cuando se incorpora al estadio y si alguna vez, solo y emocionado, ha visto el partido, posteriormente ha comentado más de una vez. La Supercopa no fue la excepción. A las 20.39 hora saudí (dos menos en España), los ingleses atravesaron el túnel de ropa y se encontraron exactamente en el mismo punto del centro del campo desde donde asistieron el primer gol de Vinicius. Todavía vestido de cuero y con las manos en los bolsillos, Bellingham quedó bloqueado en ese punto de la médula y permaneció unos minutos mirando la luz verde y el videomarcador. No tenía ningún jugador más que el Madrid en su entorno. A través de las pantallas se pueden ver imágenes del año pasado, de aquellos días ante el Atlético, ya visto detenido durante el ritual.

4

Andriy Lunin, Ferland Mendy, Nacho, Dani Carvajal, Rüdiger, Aurelien Tchouameni, Federico Valverde (Dani Ceballos, min. 86), Jude Bellingham (Joselu, min. 85), Kroos (Modric, min. 81), Vinicius Junior (Camavinga) , minuto 81) y Rodrygo (Brahim Díaz, minuto 76)

1

Barcelona

Iñaki Peña, Koundé, Ronald Araújo, Alex Balde, A. Christensen, Ferrán Torres (João Félix, min. 61), Pedri (Lamine Yamal, min. 61), Gündogan, Sergi Roberto (Fermín López, min. 61), Frenkie De Jong y Lewandowski

goles 1-0 minutos 7: Vinicio Júnior. 2-0 minutos. 10: Vinicius Júnior. 2-1 minutos. 32: Lewandowski. 3-1 minutos. 38: Vinicius Júnior. 4-1 minuto. 63: Rodrygo.

Árbitro Juan Martínez Munuera

Tarjetas amarillas Ronald Araújo (min. 36), Sergi Roberto (min. 39), Jude Bellingham (min. 42) y Rüdiger (min. 62)

Cumplido el protocolo, salió con paso parsimonioso de donde había venido. Las 22.07 hora saudita, exactamente desde su lugar de exhibición, pidió un pase exquisito con el exterior a Vinicius, entre Christensen y De Jong, y sin que Koundé pudiera cortarlo. Un envío que inauguró el triplete brasileño, tantas veces logrado en los clásicos por Araujo y que una vez se liberó gracias al espacio que le otorgó la defensa azul, muy adelantada, y la noche negra del Uruguayo, expulsada. El extremo celebró el primero con el de Cristiano Ronaldo, presente en uno de los escenarios. “Barcelona de muchos espacios a la playa, vimos vídeos y el entrenador nos avisó”, explicó Vinicius.

Tras el acierto de Bellingham y el envío de Rodrygo para el 2-0, Vini se convirtió en el primer jugador que marcó dos goles dianes en los primeros 10 minutos de un clásico del exazulgrana Gary Lineker en 1987. El último blanco que lo marcó los daneses Henning Jensen, en 1978. Y luego atrapó a los criminales, también cortesía de un Araujo desplazado. El brasileño había sido el primero de los blancos en fallar una pena máxima en este curso, en la verdadera temporada. Los errores se seguirán a partir de los 11 metros. En esta ocasión vio el centro a Iñaki Peña siguiendo las instrucciones de Bellingham. Un tercero simboliza la conversión en el quinto jugador que anota un hat-trick en un clásico: Samitier (1926), Barinaga (1943), Narro (1951), Zamorano (1995) y este Domingo. «Necesitaba dos o tres partidos para alcanzar su nivel», dijo Ancelotti.

Sin embargo, en medio de su particular festejo, también fue hubo de su clásica refrigega con los rivales cuando Araujo fue expulsado por una falta hacia él. “Estoy triste porque todos quieren estar conmigo, sabiendo que van al outlet. Intento con todas mis fuerzas mantenerme calmado y centrado, pero a veces no soy sólo yo. Por supuesto que no soy ningún santo. A veces hablé demasiado y hice carreras que no debería haber hecho, pero estoy aquí para mejorar y dar ejemplo a los niños. El señor y sus compañeros me están enseñando”, comentó durante el encuentro como MVP del duelo.

El jueves, Lunin; el domingo, kepa

Del resto se encargó Andriy Lunin, actual propietario y autor de cuatro importantes intervenciones. Tocó bien a Ferrán, todavía con empatía, sacrificó una mano a un disparo de Lewandowski, mandó con firmeza con la tarta un intento de Ferrán Torres, y ya con todo se hizo amigo de João Félix. La rotación de porteros del Madrid no para. Dos partidos en Riad, dos porteros. Ante la duda a Kepa le siguió el pujante Lunin. “Antes del Atlético, hoy lo sabes [por este domingo] jugaría Lunin. Y el jueves, será Lunin. Kepa volverá a la Liga”, anunció Ancelotti, que superó a Zidane en número de partidos directos en el club (264) y otros tantos títulos blancos (11). Por ahora en ambas partes solo pregúntale a Miguel Muoz. “El resultado fue fantástico por cómo jugó el Barcelona. No esperes las dos primeras gargantas del vino. Les hemos cogido al espacio. Luego logramos jugar más con el 2-0”, analizó el técnico italiano.

El Riad desierto, una ciudad con muchos coches y casos de no peatón, enamora desde el principio del clásico. Sólo una docena de turistas pasan frente al palacio fortaleza de Masmak, el lugar más parecido a un lugar turístico de la capital saudí. El último paso de la noche lo dio el dios Kroos, recién abucheado por sus cíticas en la escalada de jugadores de la Liga Saudí, y que cuando estuvo criado se mostró parsimonioso, saboreando los pitidos.

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