sábado, junio 15

Una mala noche en Las Vegas: así destrozó el regreso de la Fórmula 1 a la Ciudad Pecado | Fórmula 1 | Deportado

Desde que Liberty Media adquirió los derechos para explotar la Fórmula 1, en una operación valorada en 7.300 millones de euros y culminada en 2017, el gigante del entretenimiento está obsesionado con algo que ninguno de los anteriores propietarios había conseguido, a pesar de sus múltiples intentos: penetrar con fuerza en el Mercado norteamericano. Las fronteras derivadas de la pandemia coinciden con el lanzamiento de Netflix de Conducir para sobrevivir, la serie de documentos que catapultó la popularidad de algunos y que el niño llegó al gran público, éste más interesado en el aspecto más gracioso y humano, que en la competencia. A principios de este año, Miami entró en escena para unirse a Austin como el segundo desfile en Estados Unidos. En este sentido, los propietarios del Gran Circo realizarán una doble voltereta que tendrá lugar este domingo (7.00 horas, DAZN), día en el que Las Vegas conseguirá hacerse con un gran premio, 41 años después de la última vez. El eco del suceso, eso sí, no tiene nada que ver con aquella carrera que ganó Michele Alboreto en 1982, en el circuito del Cesar Palace.

Al final, Max Verstappen no sólo se confirmó como el mejor piloto de la conversación, sino también uno de los más elocuentes. Volvió a aclarar hace un día, cuando le expresó su opinión sobre la prueba en Nevada. “Responde más a tu interés espectáculo, que por el que genera el aspecto deportivo”, definió semanas antes el holandés, quien está presente en la Ciudad del Pecado como tricampeón, y con la intención de seguir ampliando el nombre de récords. Durante la pomposa presentación, cuando los exhibieron como si fueran un gladiador, una vez más: “Paguemos entre todos”. el espectáculo pasó a ser de mal gusto en el primer día de entrenamiento, marcado por la cancelación del primer episodio, al cuarto del tiempo de salida, después de que el grifo de un sumidero destrozara el Ferrari de Carlos Sainz, que, además, fue sancionado con diez posiciones en la conversación de levantarse para regresar a una nueva unidad de poder. La cosa volvió a ser peor en el segundo entrenamiento, que empezó a las dos y media de la madrugada -dos horas y media más tarde de lo previsto-, y sin un alma en las notas, que fueron abandonadas por «cuestiones logísticas», tras informar a la organización. En la segunda sesión, los estudios saltan a la pista a las dos y media de la madrugada, sobre un asfalto helado que se conoció que la temperatura ambiente no supera los diez grados.

Carlos Sainz durante el primer entrenamiento libre del Gran Premio de Las Vegas. ÉTIENNE LAURENT (EFE)

Sin la principal queja como argumento de venta, dado que el título lleva más de un mes en el que lo ha decidido, las monstruosas expectativas generadas no se han mezclado con el interés o curiosidad que ha generado el tinglado, que en ese momento l’ pellizcado en serio. No hay necesidad de extras si tenemos en cuenta los precios según los paquetes que se ofrecen. Uno de los más caros es el conocido como 888 Experience, que actualmente se ofrece a un precio de 888.000 dólares (831.000 euros). Este oferta incluye cuatro noches en suite en el hotel Crockfords Palace, con servicio de alcalde 24 horas; así como otras cinco habitaciones; seis entradas al Paddock Club, estas ubicaciones de Grado, todas renovadas con alojamiento de aviación de primera clase y trasladadas en un Rolls-Royce.

La venta de los locales no se ajusta en absoluto a las expectativas. No cojáis el cartel que dice que no tenéis billetes, que es la tónica donde se encuentra la caravana. Hoy en día eran fáciles de encontrar entre los insumos disponibles, pues se aplicaba un disco que podía fluctuar entre el 30% y el 60%. A diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los grandes premios, donde es el promotor local quien asume los costes de organización, y también el riesgo de pérdidas en bolsa, en este caso es Liberty Media quien se hace cargo del símbolo que se supone levantar en Cabo un encuentro tan potente que dejó en suspenso la serie de conciertos que U2 está realizando Pelotaun recinto futurista que costó 2.150 millones de euros, cuya superficie interna y externa está revestida con paneles, y que se ubica en plena calle por donde circularán las monoplazas.

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