domingo, abril 14

Un Athletic de Champions ahonda la crisis del Sevilla | Fútbol | Deportado

El fútbol es cíclico. El Atlético se ha convertido en uno de los equipos que aterrizarán en la Liga de Campeones, a pesar de que el Sevilla ha ocupado las últimas temporadas. El tiempo lo pasó en el equipo andaluz, física y mentalmente, sin armas para hacer avanzar este cuento de hadas del Athletic que construyó Ernesto Valverde. El técnico tuvo un gran día para celebrar su partido número 500 en los banquillos de Primera, 285 de ellos con un Athletic que pasó por este Sevilla tan triste. Quique debutó en el Sánchez Pizjuán y Del Nido Carrasco en el escenario. Un trago muy amargo para los dos, sobre todo para el gerente, porque el grado varía más seguido al despedirlo el día que estuvo esforzado en el cargo. El calor del partido no es bueno en el Sevilla, que sólo dispuso de 10 minutos de juego aceptables en la segunda parte, con el 0-1, cuando Suso tenía una buena opción para jugar. Muy poco, casi nada, para un Athletic superior, con las ideas muy claras, que buscó el choque con un remate preciso de su central, Paredes, sobre un balón pegado al área andaluza. La debilidad de la zaga local era pasmosa.

0

Dmitrovic, Adrià Pedrosa (Marcao, min. 80), Juanlu Sanchez (Nianzou Tanguy Kouassi, min. 65), Loic Bade (Januzaj, min. 65), Sergio Ramos, Kike Salas, Gudelj (Rakitic, min. 41), Suso , Djibril Sow (Óliver Torres, min. 64), Rafa Mir y Lucas Ocampos

2

Atlético

Unai Simón, Lekue, Daniel Vivian, Aitor Paredes, Yuri, Ruiz de Galarreta (Ander Herrera, min. 68), Berenguer, Vesga (Unai Gómez, min. 73), O. Sancet (Benat Prados, min. 68), Nico Williams (Malcom Adu, min. 79) y Guruzeta (Raúl García, min. 73)

goles 0-1 minuto. Min. 30: Vega. 0-2 minutos 75: Aitor Paredes.

Árbitro José María Sánchez Martínez.

Tarjetas amarillas Djibril Sow (min. 35), Rakitic (min. 74), Marcao (min. 86) y Raúl García (min. 91)

El Atlético, de esta forma, alcanza unos magníficos 38 puntos, igualando al Atlético de Madrid y con plena exigencia de disputar la Liga de Campeones la próxima temporada. El momento de la conjunción del Vasco y la irrupción del Girona son las sensaciones de esta Liga. En Sevilla eres el entrenador, Quique, al que le espera un auténtico calvario. Es un punto de descenso y sus sensaciones son más preocupantes. Aquí debutó con la victoria ante el Granada, pero luego empató dos derrotas ante Atlético y Atlético que despojaron las carencias del equipo. Necesita refuerzos y tienes futbolistas, como Mir, a los que la nota no perdona nada.

No hay respiro en Sevilla. Una cosa importante disgustó a su equipo en el descanso. Tras la intensa lluvia que cayó en la capital de Andalucía, el Athletic le dio un respiro a un solo equipo, apoyado en las bahías y con mucho tiempo para jugar al fútbol. El Sevilla, construido con un tres central y un gran número de jugadores detrás del balón, estuvo mucho tiempo corriendo detrás de sus rivales. No así el Athletic con dos puñales por las bandas, Nico y Berenguer, seguros en defensa y con dos pivotes que juegan de manera espectacular. También arraigé buena parte de la diferencia que existe hoy entre los dos históricos de La Liga. Sow y Gudelj (Soumaré estaba ausente porque puede subir en este mercado) se mostraron incapaces de jugar un balón con sentimiento, sin capacidad para llegar a dos delanteros, Mir y Ocampos, muchas veces solos. Vesga y Galarreta tocaron, sin embargo, con fluidez, encontrándose rápidamente con sus compañeros de banda y bien secundados por Sancet. Lo hicieron tan bien que hicieron un agolazo. Centro medio al área de Galarreta y remada espectacular desde la cabecera. Los tres centrales del Sevilla no pudieron hacer nada porque estaban parados y Vesga irrumpió en el área para sorprender.

El Sevilla, alma en pena, achacó el golpe. No logró llegar a la puerta de Unai Simón en un primer acto muy lento. El Atlético dominó a su ángel y disfrutó de oportunidades para ganarse más su favor. Cada pérdida de balón, cada mala acción de los jugadores locales provocaba los gestos de descontento de Quique en el banquillo de Nervión, donde jugó para mi mala suerte.

Tras iniciar la segunda parte, el Athletic tiene una triple oportunidad de disfrutar de la segunda parte. El larguero remató a un Nico imparable y Badé salvó al equipo andaluz, que intentó disparar desde Orgullo para meterse en el partido. Salvó la lluvia y al Sevilla, con el porte de Suso y las piernas de calidad de Rakitic, cada diez minutos de cierto nivel. El propio Suso lanzó fuera por poco desde la frontal del área y Kike Salas, el mejor de su equipo, giró para desaparecer con fuerza. Unai Simón realizó una espléndida parada en el primer disparo entre los tres palos del Sevilla en todo el choque, en el minuto 73. Cuando lo mejor estaba en los palos, Quique hizo un triple cambio que descompuso a los suyos. Januzaj no aportó casi nada y en el minuto 76 un balón pegado al área lo manejó Paredes con absoluta comodidad para poner el 0-2. El Athletic, que se había relajado en exceso, puede celebrar la victoria en un estadio casi inaccesible en otras temporadas. Una época en la que el Sevilla conoció con cierta soltura la Liga de Campeones y consiguió los títulos. Ahora, la realidad es muy distinta y mi equipo es así de bueno atlético. Bien que lo celebró su pasión, colocada en un número importante en la capital de Andalucía.

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