lunes, mayo 20

Leila Pereira: el experimento del presidente del Palmeiras contra el «machismo estructural» en el fútbol

La empresaria brasileña Leila Pereira, de 59 años, siente el menú de soledad de ser la única entre los hombres. Un sentimiento que ha despertado entusiasmo desde que cumplió dos años de convertirse en el único presidente de uno de los grandes clubes de fútbol de América Latina, el Palmeiras y el Sao Paulo (Brasil), que está en una historia de títulos. Pereira asumió su tercer y último año de mandato presidencial con un golpe de Estado: este martes dio una rueda a la prensa que invitó sólo a revistas femeninas. Como era inútil, algunos estudiantes universitarios protestaron. El presidente presentó el gesto como una crítica al «machismo estructural». Pretendía hacer sentir a los hombres la exclusión, la falta de oportunidades que sufrían las mujeres en general. También hay novedades: el técnico Abel Ferreira ha ampliado su contrato por un año, hasta diciembre de 2025.

El director ha impulsado un oportuno experimento para forzar la empatía de los que todavía están, el poder de los que exigen el papel que les corresponde. A quienes criticaron por dejar a los hombres afuera en esta ocasión, respondió sin rodeos: “Yo digo ‘no seáis histéricos’, que es lo que nos decimos cuando protestamos. No queremos un privilegio, sino una oportunidad de demostrar que somos competentes, que queremos espacio en el juego».

Atípica ha sido sin duda el primer partido con el presidente del Palmeiras este 2024. Y también “histórico”, según ella y varios periodistas presentes en la sala de prensa de la academia de fútbol del club. Dos de sus cuatro vicepresidentes que le acompañan en la directiva también son mujeres.

La liga de la hazaña -y su dinero- coincidió con la mejor recaudación de premios de la historia de este club, pero ni siquiera esto estuvo libre de duras críticas. La selección masculina conquistó seis títulos en dos años: la Copa Sudamericana (2022), una Supercopa de Brasil (2023), dos campeonatos brasileños y dos del Estado de São Paulo. El equipo femenino ganó la Libertadores. Pereira, una de las personas más antiguas de Brasil y casada con este club centenario fundado por inmigrantes italianos a principios del siglo XX, pretende presentarse a la reelección a finales de año.

El hecho de que dos empresas de su marido, parte de un emporio que ella gestiona en solitario desde hace años, sean patronas del Palmeiras es la causa de las principales críticas que reciben. Muchos se encontraron con un claro conflicto de intereses que hizo que el presidente se retirara del plan.

Ella fue quien le sugirió a su marido, José Roberto Lamacchia, quien rondaba los años 80, la idea de apadrinar al equipo de aquella época asociado a la empresa a través de Crefisa, una exitosa empresa de crédito personal con millones de clientes entre las más importantes. Los brasileños son pobres. Así aterrizó en el fútbol esta mujer que mantiene el acento de su natal Río de Janeiro.

Este Marte se declaró convencido de que, si un hombre ocupa la presidencia, no recibirá algunas de las críticas que ha sufrido. “Cuando se perforan las Palmeras, la responsabilidad es de Leila; Cuando estoy feliz, estoy feliz de pesar a Leila”, comentó con ironía. «¿Es cierto que no tengo ningún mérito en estas victorias?».

Reflexionando sobre la tensión creciente, la única pregunta es que el presidente no quiso impugnar las críticas al grupo principal sobre la conclusión de las sentencias.

Pereira llegó puntual a la rueda de prensa y con una elegante camiseta morada. Su discurso también tuvo un claro tono feminista. La inmensa mayoría de los profesionales acreditados para esta ocasión están especializados en el deporte, pero en su agenda no figura la cobertura de un grande como Palmeiras, nicho de una mayoría masculina. Los equipos, masculino y femenino, su dinero, sus créditos y las múltiples críticas a Pereira han capitalizado las dos horas de preguntas y respuestas.

La jefa del Palmeiras se apasionó por la necesidad de gestionar los clubes de forma sostenible. “Sí no, sigamos perdiendo jugadores. Queremos ir al extranjero porque no podemos competir con estos clubes europeos». El ejemplo más actual es Endrick Felipe Moreira, una alegría para el Palmeiras, que se incorporará al Real Madrid el próximo mes de julio cuando cumpla 18 años. Era un adolescente de 16 años cuando se cerró el expediente, por 60 millones de euros.

Durante todo este momento es incansable que gestiona el club como un negocio “que tiene la particularidad de la pasión del seguidor”. Pero olvidó aclarar que los expedientes de los empleados y la comisión técnica no contaron con el clamor popular y que, antes de traer grandes estrellas o contraer deudas inasumibles, es el compromiso de pagar los salarios en tiempo y forma. “Los beneficios en el fútbol son los títulos”, insistió, presumiendo premios. También dijo claramente que, en su opinión, el rey deportado en Brasil ya no es elitista y que los precios de los ingresos son presumibles. Y sus jugadores seguirán usando el avión privado de la familia gratis porque el calendario del fútbol brasileño está escrito y la logística, carajo.

Prometió que antes de fin de año, cuando llegue el actual contrato de mecenazgo, abrirá un litigio buscando «empresas ideales» con cuentas saneadas para asumir ese contrato y la directiva elegirá la mejor.

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