domingo, abril 14

Girona renueva sensaciones y remates en la trinchera del Rayo en la Copa del Rey | Fútbol | Deportado

El caprichoso destino unió a Rayo Vallecano y Girona en los octavos de la Copa del Rey en Montilivi. Dos conocidos de los entrenadores que habían vivido en ambas casas, un hilo rojo que se trata de Míchel y Francisco. Encuentro repetido -se enfrentaron en el mismo partido de la competición disputado hace dos años- pero con un resultado que prolonga el partido del fútbol gerundense: Cristhian Stuani capitaneó la victoria (3-1) ante el Rayo que le permitió pasar a Cuartos por la segunda vez en su historia.

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Juan Carlos, Miguel Gutiérrez, Arnau Martínez (Yan Couto, min. 45), Daley Blind, Juanpe (Antal Yaakobishvili, min. 45), Tsygankov (Valery Fernández, min. 60), Yangel Herrera (Aleix García, min. 60) , Sávio, Jhon Solís, Portu y Stuani

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rayo

Daniel Cárdenas, Martín, Josep Chavarría, Abdul Mumin, Andrei Ratiu, Unai López, Isi (Álvaro García, min. 66), Óscar Valentín (Jose Pozo, min. 82), De Tomás (Trejo, min. 66), De Frutos (Falcao, min. 75) y Nteka

goles 1-0 minutos 14: Stuani. 2-0 minutos. 18: Stuani. 3-0 minutos. 26: Daley ciego. 3-1 minutos. 35: Nteka.

Árbitro Jorge Figueroa Vázquez

Tarjetas amarillas Nteka (min.47)

Míchel, entre los bases y la necesidad de sumarse al tropezón con el Almería en Liga, se alzó una vez más de titular con seis cambios respecto al equipo inicial del último encuentro ante la competición liguera doméstica, mientras que Francisco sólo presentó dos variantes. El ambiente era frío, y nada tuvo que ver con la meteorología: se registró la peor entrada de la temporada con 7.911 espectadores.

Pero eso no impidió que el local ganara. El Girona avanzó por detrás del otro, centrado en dominar el balón antes de cerrar la zaga del radio que revocó y rechazó los centros de Savinho, y una tarjeta que recogía los disparos de Tsygankov. La pose peligrosa del equipo de Míchel auguraba el resultado. Fue simplemente un placer reencontrarse con la experiencia de un capitán uruguayo familiar que, a pesar de perder minutos, no es ajeno a lo que más le gusta hacer: marcar. Una volea de Tsyganokov encontró la marca de Portu para preparar el gol de Stuani. Pero tuvo más que ver: Mumin se equivocó y fue maldecido al regalar un penalti que Stuani le puso a Panenka. El veterano no sabía qué hacer y siguió la búsqueda del trillizo junto con el impulso frenético de toda la tripulación. Portu, presente en los dos goles, quiso imponer su presencia y realizó una racha perfecta para Blind, moviéndose para marcar el tercero en la sien del líder liguerino.

El hambre era insuficiente para el Girona y Montilivi estaba eufórico. El Rayo se plantó ante la salida del equipo revelación temporal. Ni Chavarría ni los jefes de De Frutos se encontraron con la portería de Juan Carlos. Pero Solís se paseó por la pendiente del balón y Nteka, con un extraño centro, puso parte de su vida en el marcador de su equipo.

El ambiente era caluroso, y Stuani y Nteka se llenaban hasta hacerse querer. El Rayo subió con más fuerza la segunda parte, por encima de todas las demás, y forzó los errores del Girona, intentando llegar a portería con más intención que Nteka. Eso sí, ojo, no desaproveches el compromiso, y luego intentaré aumentar la diferencia con un impulso intenso para recuperar el control total de la pelota. Cogió al Girona, con más suficiencia con el balón, y marcó el cuarto gol hasta el gol definitivo.

Michel no tuvo compasión por su ejemplo y olvidó cómo era el pasado. Continúa el camino imparable de Girona. Tras su regreso a La Liga, el remitente del trono en la Copa del Rey cada vez tiene más claro.

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