El Gabinete de Ministros de Panamá ha requerido a la Asamblea Nacional la prolongación de las sesiones extraordinarias hasta el 26 de junio de 2025. Esta solicitud tiene como objetivo detener los efectos de la Ley 468, recientemente sancionada, que modificó el sistema de intereses preferenciales en créditos hipotecarios para la adquisición de viviendas.
La regulación 468, sancionada el 24 de abril de 2025, introdujo cambios significativos en el sistema de subsidios para préstamos hipotecarios. Una de las modificaciones más destacadas es la reducción de hasta un 1% en la tasa preferencial y la inclusión del artículo 12, el cual requiere que las entidades financieras evalúen la situación económica del beneficiario entre seis y doce meses antes de que finalice el plazo del subsidio otorgado.
Estas alteraciones provocaron preocupación en el sector bancario y entre los desarrolladores de bienes raíces, quienes señalaron que las recientes regulaciones podrían afectar la estabilidad del mercado hipotecario y la accesibilidad de viviendas para miles de familias en Panamá. Frente a estas inquietudes, el ministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Jaime Jované, indicó que la propuesta de suspensión permitiría que la Ley 3 de 1985, que no considera la reducción del subsidio, se aplique nuevamente de manera provisional. Esta medida tiene como objetivo facilitar la finalización de procedimientos pendientes para aproximadamente 9,000 familias que desean adquirir una casa propia.
El envío del retraso de la Ley 468 al Legislativo se realizará a través del proyecto de ley 59-92, el cual se discutirá durante las sesiones extraordinarias. Actualmente, la Asamblea Nacional celebra sesiones extraordinarias hasta el 12 de junio para ratificar nombramientos en varias instituciones estatales, por lo que incluir este nuevo proyecto exigirá una extensión del periodo legislativo.
La controversia ha desencadenado una discusión sobre la importancia de balancear las políticas fiscales del gobierno con el apoyo al acceso a la vivienda. Aunque el gobierno intenta prevenir el incremento de la deuda pública, el sector de la construcción y las entidades financieras destacan la relevancia de conservar estímulos que impulsen la inversión y el crecimiento económico.
La regulación sobre Intereses Preferenciales ha sido crucial para el crecimiento del sector inmobiliario en Panamá durante más de cuatro décadas. Su modificación ha generado incertidumbre en el mercado, afectando la aprobación de nuevos créditos para viviendas y el avance de proyectos de construcción. La suspensión temporal de la Ley 468 busca proporcionar un respiro al sector mientras se consideran alternativas para alcanzar una reforma equilibrada y sostenible de los subsidios.
Se espera que en las próximas semanas, el Ejecutivo y el Legislativo trabajen conjuntamente para encontrar una solución que atienda las preocupaciones de todos los sectores involucrados, garantizando el acceso a la vivienda para las familias panameñas sin comprometer la estabilidad fiscal del país.


